Sapologie, el dandismo africano

En Brazzaville, Kinshasa, Paris, Bruselas o Londres, la “SAPE” (arte de vestirse de manera elegante) tiene el viento en popa. Es un movimiento pintoresco de la cultura congolesa que se apropia e reinventa desde hace más de 100 años los códigos de la moda occidental. A diferencia de las mayorías de las subculturas de moda, no se trata de un movimiento espontaneo y efímero. Consiente de su larga y rica historia, la “sapologie” es una forma reivindicada del dandismo y una forma de insumisión.

Prendas coloridas, pasos de baile excéntricos, reverencias, el “sapeur” se da en espectáculo pero con mucha elegancia. Más que la ropa -sin duda de la más elaborada- es el aspecto y la prestancia que importa verdaderamente. Así, un “sapeur” es un enamorado de los trajes Yves Saint-Laurent y de las camisas de seda Versace. Le encanta vestir ropa de color y se atreve a vestir el traje amarillo limón o de estampado wax (bastante utilizado en las telas africanas). El “sapeur” colecciona las gafas de sol, los sombreros, y sale sin vergüenza con un bastón o una sombrilla solamente para chulear. Lo que para muchos es una desviación, una caricatura del buen gusto porque mezcla colores estridentes, es para otros, una filosofía en la que cada uno busca estar bien con sí mismo.

Gladiadores de las prendas

Cada dandi debe ser el más guapo, el más elegante. Los “sapeurs” se convierten así en verdaderos gallitos de pelea, se libran una guerra sin piedad con el objetivo final de ser coronado rey de la “sape”. A parte de la selección de las prendas, de lindas telas, del respeto de la trilogía de colores, las marcas tienen que ser enseñadas y los recibos también.

Un duelo de prendas, pero también un duelo de palabras. El “sapeur” debe argumentar su selección de prendas mostrando su buen gusto y su audacia. Para eso existe un lenguaje propio para designar algunas técnicas o actitudes. Por ejemplo, la “diatance” designa la acción de caminar con orgullo, la “déka” designa la acción de caminar con elegancia…

Umbrella

Umbrella par Olivier Ambergen

Los 10 mandamientos

La “sapologie” es una religión de moda con códigos y leyes, que hacen del que lo sigue milimetradamente, un maestro de la elegancia. Ben Mukasha teorizo la “sapologie”, o cuando la SAPE se convierte en “une ciencia, un arte, una cultura”, según las palabras del creador. El verdadero “sapeur” debe tener una actitud intachable (regla 8 y 9): “no serás racista, nacionalista y violento”. “Si existía una ciudad poblada solamente de “sapeurs”, no se necesitaría policía, ejercito, porque no hubiera ningún tipo de violencia”, dijo Ben Mukasha. También deben rezar todos los días, antes de enfrentarse con competidores en las calles.

Un símbolo de libertad

La “sape” se practica de los dos lados del rio Congo (Congo Brazzaville y Congo Kinshasa). Aunque, los congoleses de Brazzaville se atribuyen la paternidad de ese movimiento, ese gusto para la elegancia resultaría de la colonización y de la oposición política. Durante los años 1920, cuando los congoleses regresaban al país después de haber combatido para el ejército belga y francés, vestir un traje elegante, era entonces signo de superioridad copiado de los colones. Pero poco a poco lo transformaron con colores vivos para diferenciarse de los occidentales y afirmar su propia identidad.

Después de la independencia del Congo Kinshasa (Congo Belga), Mobutu en 1971 anuncia una política de “autenticidad”: medidas fuertes fueron tomadas para superar la dominación y la cultura colonial (prohibición de vestir trajes occidentales). Esa interdicción fue levantada en 1990, dejando entonces a los hombres de Kinshasa el cuidado de vestirse como se les de la gana, inspirándose de sus vecinos de Brazzaville.

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Photographe: Olivier Ambergen

Dígase lo que se diga, la SAPE interroga la reapropiación de la cultura dominante, el rechazo de las estructuras autoritarias congolesas y demuestra la complexidad de las identidades post coloniales. Hay que reconocer que la creatividad congolesa consiguió de alguna manera, reinterpretar los principios tradicionales de la elegancia europea, como para dar una visión diferente de la ropa con una nueva definición del arte de vida. Como los dicen algunas figuras de la “sape”: “mejor dejar hablar las prendas más bien que las armas”. Las prendas como medio de expresión pacifista, completamente respetable verdad?

A la orden !

Yolaïna Bar

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